Siento que hay muchas palabras atrapadas dentro mío, cada vez que me siento en esta incómoda silla, frente a este desordenado y caótico escritorio, las palabras se quedan pecho a dentro. Hay tantas ideas, conceptos, técnicas, historias y dudas dentro de mi cabeza, que la inspiración parece perderse en los pasillos de la percepción entre lo vivido y lo leído.
Describir lo que es el sexo para mí quizás sea la chispa de fuego que encienda lo interior, desenvolviendo y avivando engranajes cerebrales, liberando energías que retienen la inspiración, ablandando los sentidos con el movimiento, hasta que mis dedos dejen de arrastrarse para empezar a fluir en los aires de éste blog.
Hay una parte en todos, una parte más animal que anda buscando "procrear", ese instintivo calentar que tenemos como el resto del mundo animal, siguiendo las necesidades más básicas, apartando las concepciones más complejas a la hora de actuar. En ésta línea encontré una apreciación diferente por parte de los géneros, las mujeres siempre tienden a lo que va más allá de lo animal, comprometiendo en el juego, lo emocional e intelectual. Para no generalizar, hay mujeres que se dedican sólo a lo animal, por lo que dicen y lo que hacen, pero no lo creo como cierto, creo que incluso aunque las relaciones sexuales sean constantemente casuales en una mujer, busca algo más en la persona con quien está desnudándose, jugando a convertir lo efímero en trascendental.
Los hombres no somos así, el sexo casual es sexo casual, y no nos importa mucho más, en general nos olvidamos o lo banagloriamos, pero siempre queda atrás. Hay algunos de nosotros que sí buscamos más, que recordamos y contemplamos en lugar de ennaltecer los momentos. Pero eso no quiere decir que quienes buscamos algo más no aprendamos de lo efímero, lo que nos permite mantener una distancia con la concepción del término "casual".
También hay otra parte en nosotros, que recorre desde lo espiritual y va zigzagueando por lo emocional hasta llegar a lo intelectual, que nos atañe a la condición social que tiene el ser humano. Es aquí donde se plantea la relación del sexo con el amor, lo genuino o lo irreal, y por qué no lo surreal. Se disparan miles de inquietudes, dudas, diferencias, jucios y mucho más por sobre éste tema. Y es claro el por qué, el sexo y el amor tienen infinitas variables, y no es posible generalizar en ninguno de los dos.
Éstas dos partes son las más abarcativas y por eso pretendo que el blog sienta las bases en éstas dos líneas que guían la sexualidad de las personas.
El blog que está leyendo no pretende darle una verdad genérica, es una verdad propia y personal de cada uno que integra el contenido de éste sitio web, son experiencias personales, desde anécdotas hasta observaciones, libros y estudios que nos trajo el tiempo, notas periodísticas y todo aquello que fuera útil para para ampliar nuestro cnocimiento y consiguientemente elaborar una opinión más compleja y personal sobre el sexo, la seducción y los géneros.
Ahora bien, el sexo para mí es multilateral, infinito, placentero, intelectual, emocional, espiritual, energético, sagrado, sucio, responsable, terrenal, divertido, aburrido, introvertido, revelador, controlador, inspirador, dulce, salvaje y eterno. Y cada vez más, y a su vez, cada vez menos.
El sexo y la seducción. El yo y el otro.
domingo, 15 de mayo de 2011
sábado, 7 de mayo de 2011
Más allá del bien y del mal.
Sexo, drogas y otros placeres. Seducción y atracción. Amor y casualidad.
Historias. Sexualidad. Moral.
PRONTO
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